
Cómo pasar del orden a la acción (y evitar la planificación infinita)
Tenemos que hablar de algo muy importante: El peligro de quedarnos atrapadas en la planificación, evitando la acción a toda costa.
No es que no queramos actuar, es que hay algunas cosas que se interponen en el camino.
De eso es justamente de lo que quiero que hablemos. De lo que te está impidiendo llegar y mantenerte en la parte más importante de todas para lograr tus objetivos: hacer lo que tienes que hacer.
¿Por qué seguimos atoradas en la planificación?
Para serte honesta, yo tiendo a caer en esta trampa muchas veces.
Organizar, planificar y hacer estrategias me encanta. De hecho, esa era la parte que más disfrutaba de mi último trabajo como ingeniera. Me hacía sentir en control, preparada para diferentes escenarios, entendiendo cómo cada variable podía influir en el resultado y usando datos para tomar decisiones con lógica y precisión.
Mi obsesión por planificar todo tal vez viene desde mis traumas de la infancia, de ser la hermana mayor y de haber aprendido a cargar con la responsabilidad desde siempre. Pienso que si estás leyendo esto es porque tú también eres así.
Tal vez lo que más te gusta sea el lado estético: la satisfacción de tenerlo todo categorizado con colores, códigos y secciones perfectamente ordenadas.
O tal vez eres más del lado estratégico: listas de tareas, proyectos detallados, indicadores que te dicen exactamente cómo medir tu progreso.
O, como yo, las dos forman parte de ti por igual.
El punto es que nos encanta planear, y si eres como yo, tiendes a confundir planear lo que vas a hacer con realmente estar haciendo algo
¿Cómo romper la barrera entre planificación y acción?
Paso 1: ¿Qué estás haciendo?
Ya que estamos más en confianza: basta de estupideces, seamos honestas. Es lo que empecé a hacer conmigo misma.
Me di cuenta de que me ponía de malas si mi novio me preguntaba (con un interés genuino) “¿Qué vas a hacer?” o “¿Qué estás haciendo?” porque incluso aunque tuviera respuestas, mis respuestas se sentían vacías para mí.
En el fondo, sabía que lo que estaba haciendo no era lo que debería estar haciendo, lo que me llevaría a avanzar. -Me hacía sentir como si me estuvieran cachando en mi propia mentira de estar “haciendo como que hago”
👉Empieza con esto:
Imagina que yo (o alguien en quien confíes) te pregunta: ¿Qué estás haciendo?
- ¿Lo que respondes realmente contribuye a lo que tienes que hacer?
- ¿Lo que respondes es una falsa sensación de acción o acción verdadera?
Recuerda que la frase va: primero decide quién quieres ser, y luego haz lo que tengas que hacer
Paso 2: No necesitas contarle a todo el mundo lo que estás haciendo
El ejercicio anterior es para ti, no para que mejores tu respuesta cuando alguien más te pregunte. La decisión de qué compartir es 100% tuya.
Me di cuenta de que contarle mis planes a los demás me estaba frenando más de lo que me ayudaba.
¿Por qué?
-Cuando compartes un proyecto, siempre recibes opiniones. Si aún no tienes confianza en lo que haces, las opiniones se vuelven el caos perfecto para hacerte dudar o confundirte.
-A veces contamos lo que queremos hacer porque, en el fondo, buscamos validación
-Cuando dejamos que la decisión de lo que hacemos o no hacemos, dependa de alguien más,(consciente o inconscientemente) nos quitamos autonomía y la valiosa oportunidad de desarrollar criterio propio
👉Intenta esto:
Antes de contarle a alguien sobre tu próximo proyecto o meta, pregúntate:
- ¿Realmente quiero compartir esto o solo quiero validación?
- ¿La persona con la que lo compartiré puede darme una perspectiva útil, o solo va a proyectar sus propios miedos?}
- ¿Cómo se sentiría hacer esto sin necesidad de anunciarlo?
Paso 3: Aprender a lidiar con la incertidumbre
Un amigo muy sabio (que me lleva varias décadas de ventaja en la vida) me dijo algo que tengo muy presente:
La verdadera transformación sucede cuando te permites estar en lo desconocido.
El no lo sabía pero justo estaba pasando por el momento en el que me di cuenta de que muchas decisiones que tomé durante la mayor parte de mi vida fueron decisiones “seguras” o decisiones que me mantuvieran en “lo conocido”.
O al menos eso pensaba. Pero ahora que veo las cosas desde otra perspectiva soy capaz de preguntarme:
“¿Seguras para quién?”
Mantenerme en “lo conocido” me llevo a:
- No confiar en mí para afrontar las consecuencias de mis decisiones
- No poder manejar la incertidumbre porque nunca me di la oportunidad de intentarlo
- Elegir el camino “seguro” en vez de el camino que realmente quería, traicionando a mi verdadero ser, mi intuición y debilitando mi confianza en mí misma
Me di cuenta de que la estabilidad, la seguridad de lo conocido, todo eso es una ilusión.
Mi trabajo “estable”, sin duda tenía la estabilidad que te da el pago de nómina recurrente, pero cuando ves una y otra vez como despiden de un día para otro a personas que hacen un gran trabajo, no puedes evitar cuestionarlo todo.
No te estoy diciendo que renuncies a tu trabajo o que tomes decisiones impulsivas porque nada es real. Lo que quiero que veas es lo frágil que es la seguridad externa, para que logres dejar de darle tanto poder para detenerte de hacer lo que viniste a hacer a esta vida.
Lo único que realmente te da estabilidad es la confianza que tienes en ti misma y en tu capacidad de adaptarte para afrontar lo que venga.
¿Cómo construir confianza en ti a través de la acción?
Primero que nada:
NO NECESITAS TENER CONFIANZA PARA EMPEZAR A ACTUAR
-Necesitas actuar para construir confianza.
No sabes cuántos años viví en la mentira de pensar que iba a llegar un día en el que me iba a despertar sintiéndome coqueta y prospera, segura, preparada y lista, para cualquier cosa que quisiera hacer.
Tan fuerte estuvo esta programación que aprendí a manejar hasta los 25 años!!! puedes creerlo?? ¿Por qué?
Porque no me sentía lista.
Como si la confianza para manejar me fuera a llegar un día cualquiera como cuando te baja por primera vez.
Hasta que un día, el no saber manejar paso de ser una piedrita en el zapato a ser un verdadero obstáculo. Para hacer una parte de mi trabajo literalmente tenía que poder manejar, y no para llegar de un lado a otro, sino para hacer unas pruebas de producto manejando en condiciones extremas.
Así que después de 10 años de usar la excusa de no sentirme lista, terminé aprendiendo en un par de semanas para poder hacer lo que tenía que hacer.
¿Qué me demostró todo esto?
Que el momento de sentirte lista nunca llega solo.
Lo que llega es la decisión de hacer lo que tienes que hacer, muchas veces en forma de “o lo haces o lo haces”.
Piensa en cualquier cosa que hayas hecho sin tener idea de cómo:
- La primera vez que hablaste en público
- La primera vez que manejaste sola
- La primera vez que viajaste sola
- La primera vez que conseguiste un trabajo
Cómo lograste hacerlo? Haciéndolo
Cómo lograste volverte buena haciéndolo? Haciéndolo varias veces
Acción → Resultado → Confianza.
Notas algo? la confianza va al último, lo que lo mueve todo es la acción
No necesitamos grandes logros para construir esa confianza, ni esperar a que llegue la situación de vida o muerte para actuar, porque no siempre sale bien la suerte de principiante. Necesitas demostrarte, con pequeñas pruebas cotidianas, que puedes confiar en ti.
- Si empiezas a demostrarte que puedes confiar en ti cotidianamente, te será más fácil encontrar la confianza para hacer las cosas más grandes
- Si te demuestras que puedes manejar la incertidumbre en lo cotidiano, te será más fácil enfrentarte a lo desconocido en decisiones más grandes
Entonces la pregunta no es “¿Cómo puedo tener más confianza?”, sino: ¿Con qué acción puedo empezar hoy a demostrarme que puedo confiar en mí?
Y esa pregunta ha estado guiando mis pasos para asegurarme de estar haciendo lo que tengo que hacer para convertirme en quien quiero ser.
El reto es mantenernos de ese lado.
📌 Preguntas para seguir explorando:
- ¿Cómo sostener la acción a largo plazo sin depender de la motivación?(Porque no se trata solo de empezar, sino de mantener el movimiento.)
- ¿Cómo hacer que actuar sea inevitable? (Diseñar un entorno que elimine la fricción y te ayude a actuar sin pensarlo demasiado. Usar y optimizar el sistema que ya diseñamos.)
- ¿Cómo manejar los momentos en los que inevitablemente te sientes insegura o paralizada? (Qué hacer cuando vuelves a dudar de ti o sientes que te estancaste.)
💡 De eso hablaremos en el siguiente post.
Pero mientras llega ese momento, asegúrate de que el camino que estás construyendo realmente refleja quién eres y quién decides ser.
Si aún no lo has hecho, es el momento de hacer tu Vision Board Numinoso y usar la guía de Rebrand Yourself para definir tus objetivos del año y asegurarte de que la acción que tomas hoy está alineada con la persona en la que quieres convertirte.
📌 Descárgalos aquí y empieza ahora.
✨ Te veo en el siguiente post. 🚀